DETRÁS DE LA HISTORIA

Publicado en la interCole Nº 2 de Mayo 2005

Mayo de 1810: empezando a crecer...

La historia se parece a la preparación de un plato de comida: un ingrediente predomina, pero solo no alcanza. Un “hecho histórico” sucede por la combinación de varios acontecimientos que coinciden en determinado lugar y tiempo.

Por eso es que para entender los hechos de “mayo de 1810” hay que entender primero qué había pasado en los años anteriores.

Las Invasiones Inglesas al Virreynato del Río de la Plata (1806 la primera y 1807 la segunda) habían dejado en Buenos Aires dos enseñanzas relevantes:
1) Los criollos, que habían organizado sus primeros regimientos armados para detener al invasor inglés, empezaron a tomar conciencia de su propio poder.
2) Notaron que España era débil para proteger de una invasión sus territorios en América.

Mientras tanto, también en Europa sucedían cosas importantes que sumaban ingredientes al plato que se cocinaba en América.

Napoleón Bonaparte solicitó permiso al rey de España para atravesar su territorio, con el propósito de invadir Portugal (ver ilustración). El rey Carlos IV le otorgó el permiso pero Napoleón, tras vencer a los portugueses, no se contentó con ello: apresó a Carlos IV y se quedó en España con sus tropas, nombrando nuevo rey de España a su hermano José Bonaparte.

El pueblo español intentó resistirse a las tropas francesas que ocupaban sus ciudades, formando Juntas Provinciales que gobernaban en nombre de Fernando VII (hijo de Carlos IV).

La noticia viaja en barco

Otro ingrediente vital se agregó al menú de la revolución cuando el 14 de mayo de 1810 llegó al puerto de Buenos Aires la fragata Juan París con una noticia trascendental: el 1° de febrero había caído la Junta Provincial de Sevilla, última porción de resistencia española contra Napoleón.

El 22 de mayo, en el cabildo de Buenos Aires, 251 vecinos de los 600 que habían sido invitados se reunieron para decidir sobre la conveniencia de destituir al virrey: "Si no hay rey en España, han caducado las autoridades que de él dependen, por lo cual la soberanía debe volver al pueblo, y es el pueblo el que debe votar para formar Juntas de Gobierno, como se hizo en España", expresó Juan José Castelli resumiendo una de las posturas de aquel día.

También influyeron en la Revolución de Mayo los pensamientos de los sacerdotes Suárez y De Vitoria; los intentos emancipadores en América (Chuquizaca y La Paz) y las nuevas ideas republicanas nacidas en la Revolución Francesa de 1789. 

El 25 de mayo se anunció la destitución del virrey y la constitución de una Junta, presidida por Cornelio Saavedra. Esta Primera Junta gobernaba en nombre de Fernando VII, aunque algunos llamaron "La máscara de Fernando" a esta estrategia, pues aseguraban que era sólo para no romper definitivamente con España hasta afianzar el gobierno propio.

Seis años después, efectivamente, ya afianzado el gobierno patrio fue declarada nuestra Independencia.

Como habrás visto, nadie se levantó aquella mañana lluviosa del 25 de mayo de 1810 con la idea de hacer una revolución, sino que fue consecuencia de varios ingredientes que se fueron combinando en los años previos. Claro que toda comida para estar terminada requiere un poquito de sal, ¡y la sal la pusieron los vecinos de Buenos Aires!


¿Querés saber más sobre el 25 de mayo? Hacé clic acá.

¡MATABURROS!

 

Criollos: Los hijos de españoles nacidos en América.
Fragata: Buque menor de guerra, generalmente destinado a escolta. La fragata inglesa Juan París traía a Buenos Aires mercaderías de Gran Bretaña.
Napoleón Bonaparte: Emperador de Francia entre 1804 y 1815, uno de los mayores conquistadores de la historia.

LA ESQUINITA El refrán elegante

Al bollo cocido al horno, bollo cocido al horno y al jugo de fruto con alcohol, jugo de fruto con alcohol.

(Al pan, pan y al vino, vino.)

/interCole @interCole