DETRÁS DE LA HISTORIA

Publicado en la interCole Nº 15 de Septiembre 2006

Domingo Faustino Sarmiento: Hechos y palabras

Faustino Valentín Sarmiento, pues así se llamaba verdaderamente Domingo Faustino, nació el 15 de febrero de 1811 en la provincia de San Juan, casi nueve meses después de la Revolución de Mayo. Murió el 11 de septiembre de 1888, a los 77 años, en Asunción del Paraguay.
A los 4 años ya leía perfectamente, y con apenas 15 años fundó su primera escuela en San Francisco del Monte, provincia de San Luis, donde enseñaba como maestro.


Una infancia difícil

Sarmiento había sido, curiosamente, un alumno de mala conducta. Al ser tan precoz,  había terminado la primaria a los 9 años, y tuvo que volver a cursar el último año tres veces seguidas mientras su padre intentaba conseguirle dónde estudiar en Buenos Aires. Entonces, como se aburría mucho, comenzó a portarse mal. Quería hacer cosas nuevas y no las que ya había hecho 3 veces.
Su madre, Paula Albarracín, trabajaba con su telar para mantener a la familia, ya que su marido pasaba largo tiempo fuera de su casa, por las guerras civiles. Sarmiento nunca dejó de reconocer cómo el ejemplo de su madre lo impulsó a seguir adelante en los momentos más difíciles de su vida. Don Clemente, su padre, peleó junto a San Martín en la batalla de Chacabuco.


Un hombre de acción

Sarmiento estaba convencido de que el progreso del país iba de la mano de una transformación social. Por eso estimuló la enseñanza pública, que permitiera el acceso irrestricto a la educación gratuita a todos los habitantes.
Durante toda su vida fue un hombre de acción, y cuando fue elegido Presidente de la República no cambió: siguió dando todo de sí para mejorar la calidad de vida de sus compatriotas; los de entonces, los de ahora y los que vendrán.


Gobernante ejemplar

Su tarea como gobernante fue ardua y muy provechosa. Cuando asumió la Presidencia de la Nación (en 1868) había 30.000 alumnos en las escuelas primarias del país. Al terminar su gestión, seis años después, había 100.000 alumnos.
Durante su presidencia se crearon 800 escuelas nuevas (a un promedio de 2,5 escuelas por semana). Abrió colegios en todas las provincias, y para mejorar la educación trajo 65 maestras de los Estados Unidos y a un grupo de científicos de Alemania.
Su interés por la educación se acentuó tras el Censo Nacional de 1869, que él mismo promovió y que reveló que el 70% de los 1.836.490 habitantes no sabía leer ni escribir.


A toda máquina

En otros terrenos también fue un emprendedor imparable: escribió decenas de publicaciones impulsó el ferrocarril, triplicando el número de vías férreas; estimuló la agricultura (con la incorporación de tecnología), las comunicaciones y la inmigración (publicando avisos en los periódicos más importantes de Europa, que invitaban a radicarse en la Argentina); creó el Colegio Militar de la Nación y la Escuela Naval; embelleció la ciudad de Buenos Aires con la plantación de numerosas arboledas; promovió la fundación de los jardines Zoológico y Botánico; hizo construir el Observatorio Astronómico de Córdoba… y la lista podría ocupar una interCole entera.
Como verás, la vida de Sarmiento no estuvo sólo repleta de palabras, sino sobre todo de hechos. Es lo que distingue a un gran hombre.

¡Viajamos en el tiempo y entrevistamos a Sarmiento!

¡MATABURROS!

 

Domingo: Se cree que a su madre no la dejaron inscribirlo como Domingo, pero de todos modos así lo llamaba.
11 de septiembre: En 1943, la Conferencia Interamericana de Educación estableció el día de su fallecimiento como Día del Maestro en todo el continente americano.
Precoz: Es la persona que muestra cualidades que normalmente son más tardías.
Telar: En aquella época, las prendas se fabricaban a mano, y la mamá de Sarmiento tejía.
Publicaciones: Sus obras completas abarcan 52 volúmenes, en los que se reúnen sus discursos, escritos políticos, ensayos pedagógicos y obras literarias. Sus libros más recordados son: Civilización y Barbarie, vida de Juan Facundo Quiroga (escrito a los 34 años, llamado por él simplemente “Facundo”) y Recuerdos de Provincia (5 años después).
San Martín: En el verano de 1846, Sarmiento, por entonces destacado escritor, visitó en Gran Bourg al General San Martín.

LA ESQUINITA El refrán elegante

Al paupérrimo estado atmosférico, hermoso estado facial (Al mal tiempo, buena cara)

/interCole @interCole